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Historia
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Premio a tan numantina resistencia es que desde la posición

dominante y prepotente en y del Sindicato Vertical, se le van

imponiendo nombres más o menos vejatorios y equívocos, pese a

encontrarse entre los componentes muchas y buenas ganaderías,

algunas con antigüedad de más de 200 años.

Sin embargo, ya el Reglamento de Espectáculos Taurinos de

1962 que rigió tantos años nuestra Fiesta, deja bien claro en su artículo

89, la igualdad de derechos de todos los ganaderos de bravo para

lidiar toda clase de festejos taurinos, corridas, novilladas, etc., etc…

Prueba de ello es que nuestra Asociación perteneció, con pleno

derecho y desde su creación por Orden Ministerial de la

Presidencia del Gobierno de 11 de diciembre de 1968 al Registro

de Nacimiento de Reses de Lidia, primer y único Organismo

Oficial de este sector hasta la creación del Libro Genealógico de

la Raza Bovina de Lidia, en los años noventa.

En 1969 y por ocho años de vigencia, se firma un pacto, más

bien más que menos impuesto por la autoridad sindical, por el que

la Asociación y la Unión se reparten el mercado de festejos con y

sin picadores, a excepción de los espectáculos de rejones que comparten

ambas agrupaciones sindicales. En aquel momento no existía

ya ninguna ganadería fuera de las encuadradas en las agrupaciones

citadas, ni reses bravas fuera de las mismas.

Al llegar la libertad sindical y de asociación, en 1977, hace ya

28 años, la Unión de Criadores y la Asociación de Ganaderías de

Lidia, se transforman en organizaciones profesionales al amparo

de la nueva legislación, teniendo como fecha de inscripción respectivamente,

la Asociación el día 26 de octubre y la Unión el 3

de noviembre del mismo año de 1977.